The Man in the High Castle

Estamos en los años 60, han pasado 15 años desde la Segunda Guerra Mundial, y la Alemania Nazi y Japón se han repartido EEUU con su particular guerra fría. Este el argumento con el que empieza The Man in the High Castle, la cual recientemente ha terminado su segunda temporada y ya está renovada por una tercera.

   ¿Qué pasaría si los nazis hubieran ganado la Segunda Guerra Mundial?

Este es el argumento que nos plantea Philip K. Dick en su novela, la cual Amazon lleva dos temporadas adaptando a su manera.

La historia nos sitúa por un lado al Obergruppenführer Smith, el cual se encarga de dirigir los asuntos nazis en EEUU y por otro lado tenemos al ministro de comercio, Tagawa y al Inspector jefe Kido, jefe de los Kempeitai de San Francisco.

Luego por parte de la resistencia tenemos el lío amoroso entre Juliana Crain, Joe -nazi encubierto, cuyo padre es un alto cargo del imperio nazi en Berlín- y Frank Frink, pareja sentimental de Juliana.

The Man in the High Castle

Defectos de la serie

El principal defecto de la serie es que la empiezas pensando en que te muestren el universo de los nazis y el imperio japonés, y cómo se lo han montado para repartirse el mundo, y… ¿qué es lo que te encuentras? Te encuentras una historia de amor con tres personajes que tienen el mismo carisma que una patata.

 

Menos mal que tienes al Obergruppenführer (Rufus Sewell) para compensar, porque si no pasaría de ser una seria con una temática atractiva a ser una serie más.

The Man in the High Castle

Segunda temporada

Llegas a la segunda temporada, deseando que le den menos protagonismo al trío amoroso, pero Amazon te ofrece una dosis doble y otra dosis de relleno tipo “The Walking Dead”, pero aún así hay un transfondo que te engancha. Los capítulos van avanzando, en Berlín hay una conspiración para terminar con la vida del Furher y hacerse con el poder, ya que Hitler lleva incapacitado por sífilis cerebral desde el final de la guerra.

 

Pero vas viendo como en los últimos capítulos el clima va aumentando y culmina cuando llegas a la season final y te encuentras con un capítulo que te deja con ganas de mucho más, un capitulo redondo de principio a fin, ves a Rufus Sewell haciendo el papel de su vida y dices, “vaya, ha merecido la pena el coñazo del romance para llegar hasta aquí”.

The Man in the High Castle

Lo mejor de la serie

Sin duda alguna, lo mejor de la serie es el personaje de Rufus Sewell, que interpreta al Obergruppenführer Smith. A lo largo de la serie tiene que enfrentarse a dilemas morales entre su lealtad al regimen nazi y a su familía, momento que llega a su climax con la enfermedad incurable de su hijo, en la cual las leyes nazis indican que debe ser “purgado”.

Smith, era un soldado del ejercito de los EEUU que tras perder la guerra se llegó a convertir en Obergruppenführer del ejercito nazi.

Vamos acompañándolo en un viaje dónde vemos cómo va dejando pinceladas de su personalidad, sus dilemas, su manera de trabajar, es como una manera de tratar la parte más humana de los nazis.

“Un hombre es tan fuerte como la gente alrededor de él. La comunidad a la que sirve y su familia a la que jura proteger, cualquier fuerza que tenga, la gasta en ellos y para ellos. Tiene que estar preparado para darlo todo, su vida, su sangre o lo todo lo que habra hecho será para nada, él no es nada.”

John Smith

Es una serie que merece ser vista, solo por la ucronía que nos muestra ya la hace atractiva, pero si sumamos algunos de los personajes y como va perfilando el entorno en el que se encuentra lo hace un must watch.

No hay comentarios