Nerea Rodríguez: los escondites del cuerpo humano

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La calidez, la desnudez parcial, el contraste entre sentimiento y sensualidad… tales son las características que determinan el trabajo de Nerea Rodríguez, joven fotógrafa madrileña de 22 años.

Su interés por la fotografía surgió a una edad francamente temprana; en 2008, adquirió una cámara de segunda mano. A raíz de ello, comenzó a realizar fotografías de forma autodidacta, pero posteriormente decidió cursar un grado medio de Laboratorio de Imagen, lo cual le aportó una amplia formación en el mundo fotográfico.

Nerea Rodríguez
Nerea Rodríguez

Para disparar su cámara, Nerea se siente inspirada por factores tales como los sentimientos, pues asegura sentir predilección por el hecho de recordar un instante con tan sólo observar una fotografía.

‘’El hecho de poder recordar olores, sentimientos o canciones sólo con mirar una foto. El hacer de esos momentos algo eterno’’.

Su obra se basa en la variedad temática: abarca desde los paisajes hasta los animales; sin embargo, lo que más predomina es la captación de la anatomía humana –y, en numerosas ocasiones, desnudos–. Esto es algo característico en su obra, pues gracias a ello proporciona elementos del cuerpo humano tratados desde un punto de vista sencillo y armonioso.

Su fotografía está alejada de la linealidad técnica dado que existe una continua variación de efectos en función de lo que se esté fotografiando. A pesar del predominio de captaciones fríos, está muy presente el juego de contrastes entre blancos y negros, lo cual confiere una atmósfera de delicadeza en su obra.

Nerea Rodríguez
Nerea Rodríguez

A su vez, cabe destacar la influencia que ha tenido de numerosos fotógrafos pero, sobre todo, del trabajo de Chema Madoz, considerándose una fiel admiradora suya.

En general, se trata de un estilo depurado, sobrio y puro, definido como ella misma como algo visceral, cambiante y camaleónico.

Si quieres profundizar en la obra de Nerea Rodríguez, puedes visitar su Instagram o Tumblr.

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