James Blake: melancolía electrónica y crecimiento personal

1370

Hoy hablaremos sobre un artista diferente a los demás, un artista que crece a nivel personal a medida que su música evoluciona. James Blake, productor, cantante y compositor del norte de Londres; podría decir que no encajaría en un género concreto, porque su música es una combinación entre electrónica, sub-géneros del dubstep, soul, trip-hop, elementos de hip-hop, y una pizca (o más) de experimental. Durante su infancia mostró muchísimo interés hacia la música, gracias a su padre, James Litherland, cantante y guitarrista.

James Blake

La carrera musical de Blake comenzó cuando debutó “Air and Lack Thereof” alrededor del Julio de 2009 mientras que grababa en su dormitorio. La canción tuvo bastante impacto y consiguió atraer la atención de varias cadenas de radio, a las que le llegaron la versión extendida de la canción y consiguió convertirse en la favorita de la radio BBC. Sus primeras creaciones estaban influenciadas por artistas Dance/Electrónica de Inglaterra, por ejemplo, Burial.

Sus primeros 3 EP’s cimentaron su estilo, que, se trataba de una combinación de ritmos minimales, algunas melodías repetidas que contrastaban con las bajas frecuencias de los ritmos, y variedad de samples de soul o diálogos de películas, a las que después añadía su voz, editandola de manera que encaje con los samples, así extendiendo los trozos que cogía el artista; y a partir de ahí fue evolucionando y mejorando su técnica.

James se consideraba una persona bastante solitaria, según él “todos estamos solos, da igual cuántos amigos tengamos”, y su forma de ser siempre le ha apartado un poco de los grupos sociales que se acercaban a él. Su primer LP, “James Blake”, habla de su soledad y de “como no pillaba cacho (palabras textuales de él)”. El disco ha tenido una recepción muy positiva por parte de los críticos de música y esto le lanzó en una posición más alta en el mundo musical.

El segundo single del disco, “The Wilhelm Scream”, fue creado gracias a su padre, ya que James ha sampleado un par de versos de una canción vieja suya.

En su segundo disco, llamado “Overgrown” , consiguió trabajar con Brian Eno, pionero en el género ambient (en “Digital Lion”) y con RZA, miembro de Wu-Tang Clan (colaboración en “Take a Fall for Me”). Este disco contenía más diversidad en comparación con el anterior, que se limitaba a ritmos mínimos y baladas de piano. James admitió que su relación con su pareja afectó el disco, resultando en un tono más melancólico, pero mucho más mejorado en cuanto a la producción.

James Blake
En el set de Overgrown

Un año antes del lanzamiento, James pasó bastante tiempo con Kanye West y Justin Vernon (de Bon Iver), escuchando sus consejos y aplicando sus influencias a Overgrown. El disco ganó el premio Mercury del año 2013, ganando a los favoritos (Disclosure y David Bowie), también fue nominado al “Mejor Artista Nuevo” en los Grammy.

Antes de sacar su tercer disco, Blake trabajó con Beyoncé para “Lemonade”, colaboró con ella en el tema llamado “Forward”, después, Blake tomó la idea de lanzar el disco sin anunciarlo, exactamente igual como lo hizo Beyoncé.

Así salió “The Colour In Anything”, el disco que le representa como una persona nueva, abierta, llena de color. El disco fue construido gracias a artistas como Rick Rubin, Frank Ocean y gracias a su nueva pareja, que le ayudó a ser más abierto y a mejorar su forma de ser.

James Blake
James en el estudio.

En los primeros pasos de la construcción del disco, el estudio de su casa “comenzó a sentirse claustrofóbico”, James contó que se sentía angustiado, lo que le llevó a comenzar a fumar marihuana y a apartarse más de la gente hasta que un día decidió dejar su casa para ir a Shangri-La, estudio y casa de Rick Rubin, en Malibú. James le enseñó sus cosillas mientras él estaba tumbado en el suelo tocándose la barba, repitiendo palabras como “bien, esto podríamos usarlo...”. Rick le ayudó muchísimo en cuanto a la producción y la masterización de este disco, al igual que Frank, que escribió una canción (“My Willing Heart”), pero, Blake dijo que le ayudó muchísimo más de lo que pone en los créditos del disco, al final se hicieron buenos amigos y James también ayudó a Frank para su próximo álbum, que, a saber cuando sale (si es que sale algún día).

El disco solo contiene una colaboración por parte de Justin Vernon, se suponía que Kanye también estaba pero al parecer su verso no consiguió posicionarse bien con la canción (“Timeless”). En cualquier caso, si se escuchan en orden sus discos, se podrá notar un cierto crecimiento en todo, desde emociones a instrumentos y producción. Las canciones que he puesto no son nada en comparación con los discos enteros, pero eso os lo dejo a vosotros para que lo descubráis ;).

La historia de James Blake es un perfecto ejemplo de como las personas nos ayudamos entre nosotras, de como dejándose ayudar por los demás resultará en mejorarse a uno mismo y a su propio arte.


“Escuché mi antigua música y realmente no sonaba como una persona feliz. Yo no quiero ser uno de esos artistas que se mantienen a sí mismos en un ciclo perpetuo de la ansiedad y la depresión solo para extraer música de eso”.

-James Blake.

 

No hay comentarios

Dejar una respuesta