El chico triste vuelve para quedarse. Entrevistando a Gonzalo Beltrán.

2507

La música, el éxito, los conciertos, las reproducciones, el público… nada impide la calidez y cercanía de un artista. Es por eso que hoy nos encontramos con Gonzalo Beltrán, dedicándonos una parte de su tiempo en el cual nos muestra que, sí: artista musical pero, ante todo, persona. A continuación, conversamos con Gonzalo.

Gonzalo Beltrán

Llevas varios años en esto; sin embargo, es ahora cuando has comenzado a hacerte un hueco en el mundo del rap. ¿Cómo llevas ese éxito musical? ¿Ha cambiado algo en tu entorno a causa de esto?

Por suerte, para mí ha sido un crecimiento bastante uniforme; me permitía ir haciéndome a la idea para que no me pillase desprevenido. Yo no he sufrido un boom musical ni nada por el estilo; como digo, lo mío ha sido un crecimiento escalonado. De todas formas, el “éxito” creo que lo llevo bien, me ha permitido conocer gente, colaborar con artistas, productores o filmakers con los que pensé que nunca podría colaborar, me ha dado la oportunidad de salir de mi ciudad a cantar en varias ciudades (las cuales no hubiese conocido si no es por la música) y tener la seguridad de que seguiremos saliendo ya que la gente lo sigue pidiendo.

En cuanto al éxito en relación al público, hoy en día el cantante come de su público, y si alguien se acerca a ti en un concierto y eres un borde con esa persona, es muy probable que esa persona no quiera volver. Ser agradable no cuesta nada, y si a la otra persona le hace feliz que lo seas, adelante. Así pues, no lo llamaría éxito, si no suerte de poder llegar a un concierto y ver una sala llena o gente sabiéndose los temas. Es una satisfacción que no se puede explicar… sólo el que lo ha vivido sabe de lo que hablo. Yo siempre he sido una persona que ha estudiado y se ha buscado sus trabajos por ahí (empecé a trabajar a los 16 años levantando cajas en un almacén); la música me ha permitido no tener que preocuparme de buscarme más trabajos marrulleros y preocuparme únicamente de estudiar y hacer música. En cuanto a mi entorno, lógicamente, la gente muestra más interés en mí y se quiere acercar. Muchas veces gente para la que antes eras invisible ahora le interesas, o gente que antes no te dirigía la palabra y ahora quiere ser tu colega. Aunque, por suerte, de verse afectado ha sido para sumar y no para restar, porque sigo yendo con la misma gente, trabajo con la misma gente y doy conciertos con la misma gente con la que me emborracho o a la que le cuento mis problemas. Eso hace que todo sea más fácil, ya que nos conocemos todos tanto personal como musicalmente.

Actualmente, parte de tu público prefiere canciones antiguas como ‘‘Gonzalo’’ o ‘’Pasado’’; sin embargo, la evolución musical a la que te has enfrentado es francamente visible. ¿Cómo definirías tal evolución? ¿Qué opinas de que las personas prefieran tu música anterior?

Dicha evolución es fruto del paso del tiempo, no es que haya querido cambiar algo, ni ‘Beltrán ha cambiado’ ni nada de eso que leo a veces por ahí; simplemente son temas que pertenecen a una época donde yo era más pequeño y donde escribía acerca de lo que me pasaba, y en ese momento lo que estaba pasando era una ruptura. La gente crece y, al crecer, cambia, y cambia su forma de pensar y de ver las cosas. Volveré a hacer temas como esos (mejores obviamente) el día que sufra otra ruptura. Escribo lo que vivo y pienso, y no voy a estar viviendo y pensando lo mismo durante 4 años. La música de ahora –además de ser mejor en cuanto a sonido, grabación, mezcla, etc.–, es bastante más madura que los temas que mencionabas antes, y contiene mucho más, sólo que en esos temas el contenido era más banal o superficial. En los temas de ahora hace falta escuchar un poco más. ¿Qué es mejor, un entrecot o una hamburguesa del McDonald’s? ¿Y… qué come más la gente? Ahí está la respuesta. Sobre las personas a las que les gustan esas canciones, me parece estupendo; siguen en internet por que aún hay gente a la que le gusta oírlo. Si te gustan esos temas, están ahí para que los escuches y disfrutes. No hay un antes y un después, no hay debate. Beltrán es Beltrán.

Sacaste ‘’Pandhora’’ junto a Dase, lo cual tuvo una gran repercusión. En un primer momento, Dase y Beltrán eran considerados un dúo musical; la separación entre ambos causó un revuelo considerable entre vuestro público, a pesar de que no hubiera motivos de enfado entre vosotros. ¿Por qué se tomó tal decisión?

Nosotros explicamos varias veces porqué lo hicimos y, aun así, mucha gente pareció no haberse enterado de las razones. Simplemente hablamos, vimos que estábamos haciendo música cada vez más dispar, cada uno en su estilo, y decidimos separarnos ahora, antes de que nuestros estilos se asentaran y ya fuera imposible concebir una separación para nuestro público. Además, coincide con que Álex anda preparando cosas en solitario, yo también. La decisión se tomó en una conversación por teléfono que no duro más de 20 minutos y, aunque la razón de la llamada no fue la separación, ambos habíamos pensado en ello antes. Fue con total naturalidad, seguimos guardando la misma relación, sigo y seguiré apoyando todo lo que hace, le respeto y le deseo lo mejor en su nuevo proyecto. Desde luego, más allá del apodo, están las personas; aunque la gente vea que nos hemos separado, mi relación con él es la misma.

Tu última referencia en solitario, ‘’Innere’’, nos dejó ver una gran parte de Gonzalo mediante el sentimentalismo musical que llegaste a transmitir en las canciones que la componen. ¿Qué te llevó a realizar este trabajo? ¿Por qué ‘’Innere’’?

Quería hacer un disco más personal, donde la gente pudiera conocer a Gonzalo y dejase un poco de lado a Beltrán. Aunque parezca mentira, antes de ese disco, apenas había hablado de mí; había hablado de mí respecto a otra persona, pero no enteramente de mí o de mi vida, así que quise mostrar esa visión. Innere significa interno, de ahí el significado conceptual del disco. Lo guardo con muchísimo cariño, aunque admito que al oír mi voz de entonces me entra la risa… la gente lo acogió con los brazos abiertos, volaron las copias físicas, hasta la última (de hecho, ni siquiera yo tengo copia física de Innere: vendimos tantas que cuando nos quisimos dar cuenta, no quedaban para nosotros). A día de hoy, hasta Víctor García me recuerda que le debo una copia de Innere por haberse encargado de casi toda la producción musical del disco.

Sabemos que una de tus principales características es la cercanía a la hora de trabajar, lo cual te ha llevado a crear música con personas como Omar D4 en el campo audiovisual. ¿Cómo es la experiencia de trabajar junto a tus amigos y no con desconocidos?

Siempre que trabajo con alguien me gusta que haya un mínimo de relación, aunque normalmente suelen ser personas cercanas a mí o de mi entorno; esa forma de trabajo es fácil ya que conoces, te conocen, sabes cómo tratar a esa persona y esa persona sabe lo que tu estas buscando. Sin embargo, trabajar con amigos también es difícil ya que a veces, al estar entre amigos, cuesta más ponerse a ello. Al margen de esto, sin duda alguna, lo que te da trabajar con amigos es comodidad. Yo grabo con Omar (Roma D4) y actuando soy un show de gestos graciosos o de caras raras, y luego nos reímos todos; vamos a grabar y no vamos él y yo, sino que se suma toda la tropa y al final irse a trabajar en un video es irse con tus colegas por ahí. Por ejemplo, cuando hablo con Víctor para producciones le digo “méteme el sonidito ése que me gusta” y él ya sabe a lo que me refiero. En general, se está más cómodo y eso hace que haya más entendimiento.

Estás a punto de sacar el décimo videoclip que cerrará tu proyecto ‘‘Mortis Causa’’. ¿Qué va a encontrarse tu público? ¿Impactará más que los anteriores?

Rotundamente, sí –creo yo–. Es un videoclip en el que hemos currado mucho; visualmente, es el vídeo al que más tiempo hemos dedicado. Hemos montado escenarios con elementos con los que no habíamos contado hasta ahora (luces de distintos tipos, máquinas de humo, muchas localizaciones, etcétera) y el tema…. bueno, mejor dejarlo como sorpresa, ¿no? (risas). Sin desvelar nada, yo creo que, como siempre, habrá a quien no le guste, pero esperemos que sea una minoría. Es un tema un poco más agresivo pero mantiene la esencia. Creo que es una despedida de proyecto perfecta.

En ‘’Mortis Causa’’ nos hemos encontrado con la colaboración de artistas de gran reconocimiento –como es el caso de Denom– pero, sobre todo, con una gran variedad musical: has pasado del rapeo clásico al canturreo, e incluso utilizado el autotune en el caso de ‘’Gone’’. ¿Por qué este proyecto recoge tantas variaciones y experimentaciones a nivel musical? ¿Qué podrías contarnos sobre ello?

Era el principal objetivo: sacar un proyecto donde fuese capaz de realizar varios estilos, haciéndolo considerablemente bien en todos ellos. Para buscar variedad, también necesitas a otras personas, por lo que también conté con colaboraciones variadas. Contar con todos ellos fue un gustazo, todas las colabos son especiales. Con Denom era el momento porque nos conocíamos de hace muchos años; él estaba a punto de ponerse en el foco más absoluto y yo llevaba un tiempo sonando; simplemente, era el momento: tenía que salir. Víctor y Leo son mis chicos, no podían faltar; Dase era la vuelta y la despedida a la vez, había que dejarlo en su sitio con algo de calidad; con Cano siempre he congeniado de 10 –tenemos varias cosas pensadas juntos– y 94Brous (Amaro y Pdíaz) me flipan como personas y me flipa cómo rapean… quería trabajar en algo con ellos; además, me alucinó la forma en la que trabajan y si a mí me gustaba tanto como lo hacen, tenía que sacarles en el proyecto para que la gente lo viera y dijera, ”coño, estos tíos molan”.

En cuanto a la variedad musical, como te digo, la busqué aposta. Nunca nadie me había escuchado cosas entonadas o cosas más suaves, y era el momento de enseñar que sabía hacer más cosas a parte de gritar. Hay dobles tempo, rapeos clásicos, entonaciones con toques de autotune como en ‘’Gone’’, entonaciones al natural como en ‘’Disimula’’, rapeos más noventeros, cosas más agresivas… Sin duda algún, considero que quedarse toda la vida en un estilo es aburrido.

Hemos apreciado un aumento de proyectos audiovisuales en tu música. ¿Qué piensas acerca de la realización de vídeos para complementar las canciones?

Los temas viven de los vídeos: la gente quiere verte más que escuchar música. Hoy en día, el tema con la foto en YouTube se ha quedado obsoleto; ahora tienes que dar algo mas al público –esto se pasará cuando los videos no sean novedad y tengamos que dar un poquito más, y a ver qué se nos ocurre… – De momento, es lo que rige el consumo de música, y ya lo regía en EEUU desde hace años. Por suerte, en España hay un abanico de filmakers enorme y de mucha calidad que nos hacen la vida muchos más fácil a todos los que rapeamos.

El último concierto dado en Madrid tuvo una acogida increíble, llegando a vender todas las entradas; en el caso de Zaragoza también fue un éxito. Teniendo presente tales experiencias, ¿tienes pensado o bien volver a tocar en Madrid o bien irte a tocar a otra ciudad? Respecto a esto último, ¿en qué ciudades te gustaría tocar?

Sí, la verdad es que fue una pasada, lo mejor de todo es que no era la primera vez que se portaban así con nosotros, y eso es de agradecer. Madrid es nuestra casa, habrá que volver y lo haremos con un show modificado y mejorado; quiero dar un giro a los directos, y estamos en ello. Ando preparando cosas que no se pueden contar todavía, pero volveremos bien fuerte. En lo referente al resto de ciudades, me encantaría poder ir a todas y cada una de ellas, pero es difícil. Poco a poco vamos abarcando más y moviéndonos más, es solo cuestión de tiempo…

Como ya hemos dicho, vas a finalizar ‘’Mortis Causa’’ ¿Tienes proyectos en mente o aún es pronto para ello?

Hay algo guardado en la recámara, pero de momento es pronto para desvelar nada. Lo habrá, sin duda.

¿Qué es lo más positivo que te ha dado la música? ¿Y lo más negativo? Cuéntanos, si quieres, alguna anécdota personal surgida a raíz de la música.

Lo más positivo, aunque suene a tópico, son los amigos y las experiencias vividas con ellos; lo más negativo es que pierdes el anonimato y tienes que tener cuidado con lo que dices o haces ya que tienes ojos mirándote y enseguida se tiran al cuello… se te puede mal interpretar.

En cuanto a anécdotas podría contar mil. Contaré una que pasó en Zaragoza: Rasen cantaba antes que Dase y yo; se acercaba la hora de que saliésemos a cantar, pero cuando me quise dar cuenta Dase había salido del camerino y no le encontrábamos. Pregunté por él y alguien me dijo que se había ido a ver cómo iba el Real Madrid. El caso era que Rasen terminaba y Dase no aparecía; yo no podía salir a buscarle porque, de no aparecer Dase, tendría que salir a cantar yo sólo. ¡No le podíamos llamar porque no tenía batería! Rasen tuvo que cantar una canción de más para darnos tiempo. En ese momento, yo ya estaba hablando con Víctor García para que se preparara y subiera a hacerme los coros; además, las colabos con Dase no podía cantarlas sin él. Milagrosamente, Dase apareció sobre la bocina y pudimos dar el concierto sin que pasara nada grave. Sí, estábamos todos cagados.

Por último: ‘’Gonzalo no habla a Beltrán y Beltrán huye de Gonzalo’’. ¿Qué puedes decirnos al respecto?

Es una comparación. Gonzalo es una persona que estudia, que intenta sacarse una carrera, con sus días buenos y días malos; en fin, como una persona normal. Beltrán es como la parte un poco más chulesca: los conciertos, el ego, la actitud, el salir, etc… Lógicamente, la vida de Gonzalo es más coñazo que la de Beltrán, aunque a la hora de la verdad la vida real es la de Gonzalo. Como es lógico, no quieren saber nada el uno del otro.

Gracias por el tiempo invertido: es un placer compartir palabras contigo.

Gracias a ti y a toda la gente de Spitting Essence por querer contar conmigo. Mucha suerte en vuestros proyectos.

Si quieres saber más acerca del artista Gonzalo Beltrán, puedes visitar su Twitter, su Instagram o su Facebook.

No hay comentarios

Dejar una respuesta