Cine Asiático #3: República Popular China

Cinco recomendaciones para iniciarse en el cine moderno de la República Popular China (China, Hong Kong y Taiwán).

897

Este tercer artículo perteneciente a nuestra serie sobre Cine Asiático moderno tomará como protagonista la República Popular China, el Imperio más antiguo existente hoy sobre la faz de la tierra y el precursor humanístico de todas las culturas asiáticas orientales vecinas, y sus tres principales vertientes a nivel territorial y de desarrollo cinematográfico: el cine de Hong Kong (región administrativa), el de la China continental (estado soberano) y el de Taiwán (estado integrado en la República).

Cada uno de ellos posee grandes peculiaridades que los hace ser distintos en sus formas y formato, inclusive el dialecto idiomático -chino mandarín, chino cantonés, etc…- o el tratamiento de lo político, pero también se perciben nexos de unión con los que trazar entre sí una conexión que nos permite hablar de cine chino como tal.

China

De los tres gigantes asiáticos orientales (Japón, Corea del Sur y China), el cine de China, con excepciones, es el más difícil de exportar y el que recibe menos acogida por parte de un público muy desinteresado en la poética, la lírica y la épica planteada en la mayoría de sus películas (Zhang Yimou), muchas veces condicionadas por la autocensura política.

Distinto es el caso del cine hongkonés, que por su tratamiento de los ambientes más underground (Wong Kar Wai) salpicados de sexo, drogas, armas y violencia en forma de artes marciales (Bruce Lee), ha encontrado siempre salidas y canales de distribución con un público atraído alrededor del mundo.

Asimismo, el cine taiwanés, aunque históricamente se ha desarrollado independientemente al resto y tomando como eje central de sus historias los conflictos y particularidades de la isla, ha sabido adaptarse a la modernidad de Hong Kong, incluso se ha acercado al cine americano con directores como Ang Lee, cineasta ya integrado en el “Hollywood system 

A continuación una lista con 5 películas muy recomendables para iniciarse en la cinematografía china más actual:

  • Yo no soy Madame Bovary (2016) – ‘Wo bu shi Pan Jinlian’. China

China

Dirigida por Feng Xiaogang, esta película es sin duda una de las propuestas más atrevidas y atractivas que nos ha llegado del país en años. Una historia retratada circularmente -como algunos de los cuadros chinos tradicionales- que, según el propio director y por el sistema social, institucional y burocrático actual de la República, solo podía ocurrir en la China moderna.

Esta comedia dramática, técnica y visualmente impecable, gira entorno Li Xuelian (Fan Bingbing), una mujer joven que monta un falso divorcio para obtener un segundo apartamento; inesperadamente, su marido se vuelve a casar, con otra. Después de recurrir al juzgado sin éxito, Li emprende un absurdo periplo de diez años.

  • Millennium Mambo (2001) – ‘Qianxi manpo’. Taiwán

China

Exótica y estéticamente absorbente pieza imprescindible en la cinematografía taiwanesa contemporánea, orquestada por el cineasta Hou Hsiao-Hsien, que captura de manera casi testimonial el escenario underground noventero y desolador de la isla tomando como decorado la noche, la música tecno, las drogas, la violencia y el (des)amor juvenil, todo ello encauzado por un cambio de milenio tan esperanzador como decepcionante.

Vicky (Shu Qi) es una joven con el corazón dividido entre dos hombres, Hao-hao y Jack. Por las noches, trabaja como relaciones públicas en una discoteca para ayudar a ambos. Hao-hao la vigila constantemente. Ella ya no le puede soportar y huye, pero Hao-hao la encuentra y le pide que vuelva. Entre tanto, Jack invierte en diferentes negocios; su manía de recibir con los brazos abiertos a todos los que necesitan ayuda, le causa algún problema que otro. Vicky ya se ha refugiado dos veces en su casa. Se establece entre ellos una relación más íntima, que podría conducir a una relación más estrecha o a una sólida amistad.

  • Regreso a casa (2014) – ‘Gui lai’. China 

China

Zhang Yimou (La linterna roja, Hero), uno de los más grandes y representativos cineastas chinos contemporáneos, reivindica la memoria histórica con este poderoso pero minimalista drama costumbrista ambientado en la Revolución Cultural de Mao Zedong y sus purgas sistemáticas. Llena de metáforas sutiles e insinuaciones, esta película transmite genuninamente su mensaje magnánimo partiendo de una historia pequeña y humilde.

El preso político Lu Yanshi es liberado cuando termina la Revolución cultural. Cuando regresa a casa, descubre que su esposa sufre de amnesia; no lo reconoce y continúa esperando el retorno de su esposo sin darse cuenta de que está a su lado. Con la ayuda de su hija, Yanshi intentará desesperadamente recobrarle la cordura mental a su mujer y recuperar su vida anterior.

  • Deseando amar (2000) – ‘Fa yeung nin wa’Hong Kong

China

Este drama romántico repleto de poesía, dirigido por el cineasta Wong Kar Wai, genio experto en retratar el ambiente underground hongkonés de la segunda mitad del siglo pasado, plantea una historia de amor y dolor encauzada por los sentidos, la música, los colores y, por supuesto, sus dos amantes accidentales: él, un espléndido Tony Leung, ella, una radiante y nostálgica Maggie Cheung.

Situado en el Hong Kong de los años 60, Chow, redactor jefe de un diario local, se muda con su mujer a un edificio habitado principalmente por residentes de Shanghai. Allí conoce a Li-zhen, una joven que acaba de instalarse en el mismo edificio con su esposo. Ella es secretaria de una empresa de exportación y su marido está continuamente de viaje de negocios. Como la mujer de Chow también está casi siempre fuera de casa, Li-zhen y Chow pasan cada vez más tiempo juntos y se hacen muy amigos. Un día, ambos descubrirán algo inesperado sobre sus respectivos cónyuges.

  • Ciudad de vida y muerte (2009) – ‘Nanjing! Nanjing!’. China

China
Descarnado retrato en un desolador blanco y negro de uno de los episodios más violentos y bárbaros acometidos por el Ejército Imperial Japonés relativos al conflicto con la República China, perfectamente orquestado por el relativamente joven director de cine Lu Chuan en una cinta no menos épica y poética que el espíritu de aquellos que perdieron la vida defendiendo su nobleza.

Año 1937. Segunda Guerra chino-japonesa. En su avance por territorio chino, las tropas niponas llegan hasta Nanking, la capital por aquel entonces, donde cometen toda clase de atrocidades. La historia sigue el destino de varios personajes, unos ficticios y otros reales, en lo que posteriormente se conocerá mundialmente como la cruel y despiadada Masacre de Nanking.

No hay comentarios

Dejar una respuesta