7 años, Netflix y vengarnos de la realidad

2023

A finales de los 90, un informático estadounidense alquiló una película en el videoclub. Se retrasó unos días en devolverla y los responsables del negocio le multaron con 40 dólares. Fue una sanción importante porque a raíz de esto decidió, junto a unos amigos, fundar una empresa que enviaba las películas a casa de los clientes por correo postal. Tras años de pérdidas, la empresa creció, se modernizó, consiguió millones de usuarios en más de 50 países y hoy todo el mundo imita la jerga de Pablo Escobar. La empresa que se llamó Kibble.com y acabó siendo Netflix (y facturando más de 200 millones de euros anuales) aterriza en el cine español con una película lúcida, cuidada y que esconde complejidad en su aparente sencillez.

7 años es la primera apuesta española de Netflix. Con este hito, el gigante norteamericano revitaliza la producción del cine nacional y a la vez rompe cánones, como ir al cine, permitiendo que veamos películas como esta tumbados en el sofá con una pizza.

En SpittingEssence hemos tenido la oportunidad de hablar con José Cabeza, guionista de la película junto con Julia Fontana, y nos ha revelado varias cosas. Ante la pregunta de cómo es trabajar con Netflix, asegura que, pese a no haber tenido contacto directo con ellos (como sí lo han tenido los productores, Cristian Conti y Federico Jusid, o el director, Roger Gual) para él << es como estar con un abuelo maravilloso que te consiente y te dice a todo que sí >>.

7 años

Sobria. Aguda. Atrayente. Española, y de Netflix

El motor que permite que la historia arranque es un delito. En 7 años, Hacienda ha descubierto irregularidades en una que una empresa que está desviando fondos a Suiza. La contemporaneidad de este tema en la sociedad española entronca con un fondo más general y más trascendental que reside en las galerías del alma humana.

Paco León, Juana Acosta, Álex Brendemüh y Juan Pablo Raba, los cuatro socios de la compañía, se reúnen en su oficina para tomar una decisión peliaguda: tienen que acordar cuál de ellos va a la cárcel. Y no cabe la imparcialidad. Uno de los cuatro debe asumir toda la responsabilidad, estar 7 años en prisión y permitir así que el resto queden impunes. Para acordar cargar con la culpa, Álex Brendemüh se pone en contacto con un mediador, Manuel Morón, que les ayudará a tomar una decisión. Sin éxito, El mediador intenta que los cuatro compañeros expongan sus argumentos con claridad y desde el respeto. El diálogo muta en un enérgico huracán de reproches cruzados en el que los cuatro sacarán a relucir trapos sucios.

Este sustrato tóxico de mentiras, anhelos y celos se había ido gestando en la empresa con los años. Permanecía ahí, emponzoñando la relación de estos socios del mismo modo que envenena la de muchos amigos ordinarios. Ordinarios, pero igualmente corruptibles. Y a la hora de ponernos contra las cuerdas, ese aroma a rencor y a ambición que permanecía soterrado resurge, se expande por el aire y revela nuestra naturaleza.

7 años

Todo transcurre en unas horas, el tiempo que dura la reunión. Un solo escenario cuidadosamente decorado y unos personajes conquistados por la desesperación. 7 años no necesita mucho más. Así, junto a unas interpretaciones equilibradas, el guión cobra importancia capital. El guión determina los contornos de los personajes: los diálogos van subiendo de tono peligrosamente para mantener la tensión y perfilar magistralmente los demonios de cada uno.

José Cabeza, además de guionista de esta película, es profesor en la Universidad Rey Juan Carlos. Doctor en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid y premio extraordinario de Doctorado en 2004, ha escrito mucho sobre comunicación, cine, documental y análisis del discurso. Le hemos preguntado cómo es cambiar de registro, es decir, cómo es escribir prosa académica para luego ‘pensar en imágenes’ y hacer guiones. Su respuesta es que nada que tenga que ver con escribir es sencillo: << Si has comprendido el formato de guion y ha penetrado en ti (lo cual puede llevar años, y no es un desdoro que sea así) entonces tienes oficio. Y eso no se olvida. Lo importante nunca se olvida. Otra cosa es que quizás puedas estar unos días perdido si cambias de registro, por lo menos a mí me pasa, pero es como cuando llegas a un sitio con mucha luz o mucha oscuridad y necesitas un tiempo para que tus ojos se acostumbren al lugar. Pero, al final, ves. >>

‘Yo soy un tío fuerte, en la cárcel encontraría mi lugar’

En la película no hay un protagonista destacado. Convencionalmente, las producciones plantean un protagonista para que el espectador se identifique con él y, de algún modo, sepa de qué lado estar. En eso también arriesga esta película. José apunta al respecto que en su equipo tuvieron mucho cuidado para que hubiera cuatro protagonistas, aunque eso significaba ir a contracorriente. << No fue nada fácil encontrar esa “suciedad” de las conversaciones normales y no perder el ritmo de la trama. Ahí, Roger hizo magia con los actores, cambiando y modificando todo lo que sobraba y manteniendo aquello que respiraba vida >>.

7 años

Este artículo iba a concluir de otra manera, pero el guionista nos dijo que cuidado con los spoilers, así que es mejor considerarlo desde un prisma diferente: ¿Y tú que harías? ¿Irías a prisión durante siete años? ¿Es más duradera la culpa que el castigo? Quizá no haya una respuesta clara. Con todo, y según el guionista José Cabeza, << el cine no está hecho para representar la realidad, está hecho para vengarnos de ella >>.

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